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Alimentación entre los Guaraníes |
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Los territorios actuales de la Provincia de Misiones y las zonas circundantes estuvieron poblados en tiempos prehispánicos por tribus que podrían incluirse en la “macrofamilia lingüística Tupí-guaraní”. Como fuentes de alimentos se destaca en primer lugar la caza. Los animales que obtienen son numerosos: akutí, ratones de monte, oso hormiguero, carpincho, tatú, coatí, tapir, paca, comadreja, yacaré, lagarto, entre otros. En cuanto a la forma de preparación varía según el animal, por ejemplo, el pecarí y jabalí se comen hervidos o asados, y al igual que los venados, entran en la confección de locros y so’ó ku’í. El oso hormiguero se fríe, asa o hierve. El carpincho y comadreja se prefieren asados al asador. En cuanto a las aves, se menciona que con la yacutinga se prepara una suerte de puchero, añadiéndole al ave trozada, maíz, mandioca, etc. Los tucanes también pueden consumirse así, o asados. Las tortugas se asan sobre brasas, del yacaré ingieren la cola asada, y del lagarto la cola frita. De la pesca obtienen bogas, anguilas, bagres, sábalos, tarariras, manguruyúes. Éstos se comen fritos, asados o hervidos, destacándose el bagre que es utilizado en la preparación de sopas mezclado con harina de maíz y cebolla. También se destaca la recolección de mieles silvestres y las larvas de insectos. Éstas últimas se preparan friéndolas en una olla en su propia grasa, con lo que adquieren la forma y aspecto de un chicharrón común (Martínez-Crovetto 1968 a: 1-10). La agricultura provee de varios alimentos. Poseen algunas variedades de maíz que comen en estado tierno – hervidos, asados al rescoldo o a la llama – a modo de choclo. Las variedades avatí tupí y pará se usan para preparar harinas, la cual se obtiene majando los granos en mortero. El avatí pororó se come frito luego de desgranado. Tanto el maíz, como la mandioca, el zapallo y calabaza, el maní, la batata, el porongo y ciertos tipos de porotos son cultivos autóctonos que aún conservan. Además poseen varios cultivos foráneos, pero de antigua adopción: sandía, melón, caña de azúcar, cuatro tipos de banano, mamón y cebolla. (Martinez-Crovetto, 1968 b: 9) Los zapallos y batatas se hierven o asan al rescoldo; las mandiocas se ingieren hervidas, del mismo modo que los diferentes tipos de porotos. El zapallo y los porotos entran también en la preparación de algunos platos, no así la batata que es consumida en la forma indicada. Con las harinas de mandioca y maíz confeccionan diversas comidas. La caña de azúcar se masca o chupa, al no poseer trapiches no pueden extraer el jugo. El maní se tuesta y las escasas frutas que suelen plantar (sandía, melón, bananas y mamón) se consumen frescas. La recolección de vegetales silvestres no es de gran importancia en la alimentación. Las frutas silvestres que consumen crudas son las siguientes: mbocayá (cocotero), cocú, araticú, yaracatiá, guabirá mirí, pindó, tuna, mburucuyá, güembé, pitanga, ingá, entre otras. Otro recurso son las semillas, entre ellas cabe mencionar las pepitas crudas o tostadas del mbokayá (coco) y del pindó, lo mismo que los piñones (Araucaria angustifolia) crudos, tostados o hervidos. En su menú figuran también cogollos o palmitos de mbokayá y de pindó, los cuales se consumen hervidos. Los indios desconocían la sal. A veces utilizaban cenizas de ciertos árboles con tal fin. Tampoco utilizaban condimentos. En ciertos lugares de la provincia se ha registrado el uso de un tipo de ají picante, pero no era muy frecuente. El principal componente de las recetas es de origen vegetal. La grasa es un elemento que entra abundantemente en la confección de las mismas. La más usada es la de vaca, y en menor medida de jabalí y de las larvas. Con respecto a la bebida, preparaban refrescos a base de agua y hojas de algunas plantas silvestres tales como cedrón, isipó, guazú rembiú. Éstas se preparan en infusión, en el mate o bien, se machacan y ponen en agua fría. Además del mate[1], que los aborígenes lo consumían frío como tereré, algunos autores hablan de una “chicha guaraní” o kagui (Miro Ibars). Su uso era exclusivamente ceremonial. Podía ser de maíz, de batata, de mandioca, de frutos (pindó), caña dulce. Sin embargo, Martínez Crovetto, quien la denomina pire’í afirma que lo hacían en muy contadas ocasiones. |
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[1] El uso de la yerba mate entre los Guaraníes era para uso ceremonial y curativo al cual atribuían numerosas propiedades que en la actualidad fueron confirmados. (Ibars, 2001:21)
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